La sede del Ayuntamiento de Morata preside majestuosa la plaza mayor del pueblo. En su estilosa mezcla de elementos, como la caliza y el trabajo de forja, y la austeridad no exenta de belleza en cuanto a su escala o magnitud, ejemplifica la arquitectura de finales del siglo XIX.

El edificio, que consta de dos plantas, presenta una fachada separada en espacios, algo muy común hacía 1896.

Corona el edificio una torre que alberga un reloj (de características muy similares al situado en la sede de la Comunidad de Madrid, en la Puerta del Sol) y que antaño lucía con aún más esplendor, antes de una restauración efectuada en el año 1961.

Si bien el interior sufrió también en los años 90 una fuerte remodelación que adecuó las instalaciones del edificio a los servicios municipales de la época actual.