La Vía Verde del Tajuña se creó en 1999, suponiendo la primera de este tipo creada en la Comunidad de Madrid. Son, en total, 49 kilómetros que recorren gran parte de la vega del Tajuña, pasando por pueblos como Carabaña, Ambite, Orusco, Tielmes o Perales de Tajuña, aparte de, por supuesto, Morata.

Creada con asfalto de vía ciclista, ofrece unas condiciones para la práctica del ciclismo inmejorables. Cerrada al tráfico y con zonas de descanso repartidas por el recorrido. Está muy indicada para el senderismo o un simple paseo por los alrededores de Morata, aparte de que todo lo dicho suponga además su acondicionamiento para las personas con cualquier discapacidad o movilidad reducida.

La Vía Verde del Tajuña, que recorre el antiguo trazado del tren de Arganda, supone otra unión más con la capital, siguiendo el mismo trazado de aquel tren que mantuvo a Morata y su fértil vega unidas irremisiblemente entre sí. Esa unión se puede hacer hoy día mediante el ciclismo (con un nivel de exigencia y preparación adecuado, eso sí) ya que mediante la línea 9 de Metro de Madrid -consultando previamente el protocolo de permisos para portar bicicletas en los vagones- que llega a Arganda, se puede comenzar el recorrido ciclista que llevará al viajero por toda la Vega del Tajuña.